¿Qué significa para ti el Club de Lectura?
Una imagen ya empleada: La lanzadera que entrecruza trama y urdimbre y crea belleza.
Ésto es mi club de lectura -nuestro Club de Lectura- de la Biblioteca "Jesús Vallina" de Comillas.
Y no porque manejemos hermosos hilos, tampoco somos las Nomas célticas tejiendo el destino y la muerte de los seres humanos. En todo caso, como seres mitológicos, preferimos a las Anjanas, protectoras de la vida.
Siento el conjunto de opiniones, preguntas y referencias textuales que nos ha generado el libro de turno como la urdimbre. En paralelo, las sensaciones, sentimientos, vivencias de nuestro día a día y opiniones de toda índole: políticas, religiosas, existenciales... como la trama. Ésto que solemos exponer con particular vehemencia, suele llevar a Almudena -nuestra bibliotecaria- a llamarnos al orden. Pero no llega la sangre al río: El respeto que todas nos guardamos -nuestra lanzadera- determina el resultado: Un muy hermoso tapiz. Describirle no es fácil, así le daremos nombre AMISTAD porque de esto se trata.
¿Qué es un amigo? Aristóteles responde: Una sola alma morando en dos cuerpos.
Somos más de dos las que usamos una única alma leedora, ya sabéis que elegimos este término a propósito, no nos gusta presumir de cultas.
Compartir la alegría de esta sola alma es mi respuesta a:
¿Qué significa para ti el Club de Lectura?
I Encuentro de los Clubes de Lectura
En este primer contacto con otros Clubes de Lectura desearíamos haceros llegar de la forma más fidedigna posible como resultan nuestras reuniones, cual es el ambiente que disfrutamos.
La palabra, que duda cabe, tiene fuerza pero también limitaciones. Sólo compartiendo una de nuestras reuniones se podrá valorar en toda su intensidad la fuerza que tienen tanto en la forma como en el fondo y, lo que es más importante, en su espíritu.
En nuestro deseo de trasmitíroslo lo mejor posible, nuestro escrito usa un estilo espontáneo, desenfadado, casi "gamberro" -estamos muy poco, nada encorsetadas-. Es también irónico, casi ácido -ejercemos habitualmente una crítica social, la mayoría de los libros nos dan pie a ello por no decir todos- y más que nada divertido porque es el buen humor, la risa, el "estar a gusto" lo que, sin lugar a dudas, nos califica.Comunicación Club de Comillas
"¿De qué sirve el giro clásico,
de qué el vocablo erudito
frente al hecho que palpamos?
¿qué es, junto a lo real, lo escrito?
Es nuestro afán hacer arte
con versos, pintura o prosas;
pero siempre nos superan
con su desnudez, las cosas.
Ruyard Kipling
Hay algo que sobresale y brilla por encima de todo lo demás en nuestro Club de Lectura para cuantas formamos parte de él. Todas nuestras reuniones son interesantes, amenas, divertidas -siempre hay alguna risa (o muchas)- en fin, estupendas. NOS LO PASAMOS MUY BIEN.
Dicho ésto, desde una perspectiva más "técnica" se nos ocurren algunas reflexiones para compartir.
Sentimos nuestra relación con el Club como un compromiso, compromiso que contempla distintas vertientes. Éste nos lleva a asistir a las reuniones de puesta en común; a aceptar la lectura del libro que se escoge por mayoría; a finalizar, en la medida de lo humanamente posible, aquellas obras que no han logrado "engancharnos". No tanto al compromiso con la lectura en sí, creo que ya todas éramos "leedoras" (el término está elegido de manera consciente para definirnos frente al más culto de lectoras) fervientes, como a leer obras o autores que no habríamos escogido espontáneamente.
Desde este aspecto "técnico" quizá debamos también confesar una ¿grave? omisión por nuestra parte. No somos serias con todas aquellas cuestiones que, cumplimentadas, compondrían una Ficha de Lectura que unida a la originada por el siguiente libro y el otro y el otro, acabaría por conformar un ¿estupendo? FICHERO.
En confianza, no tenemos remordimiento de conciencia ni propósito de la enmienda. No nos arrepentimos de "pasar" de analizar, estudiar, racionalizar... No queremos un Taller Literario. Cada libro que hemos leído, nos haya gustado o no, lo hayamos leído de un tirón o teniendo que hacer un gran esfuerzo, compromiso por medio, por acabarlo; y aún, no habiendo sido capaces de hacerlo o habiéndonos saltado párrafos que nos resultaban insufribles; cada libro, decimos, nos ha generado sentimientos diversos, sentimientos que han exaltado los nuestros, los han contrastado, han desenterrado sensaciones casi ignoradas...
Así podemos deciros que nuestra apuesta ha sido y va a seguir estando en usar nuestros ojos para leer, nuestra mente para comprender, nuestros oídos para escuchar y nuestros labios para trasmitir y, realizada la tarea, incorporar lo aprendido a nuestro corazón donde vamos creando un fichero de verdadero interés para nosotras.
En el devenir del tiempo, nuestras reuniones han ido evolucionando. De guardar un cierto orden en la exposición de la opinión que teníamos del libro de turno, de manera expontánea y sin violencia ni posturas forzadas, hemos ido fluyendo hacia la forma de intercambio que venimos usando ya hace un tiempo.
Somos un grupo pequeño, hemos logrado un clima de alta complicidad, todas somos capaces de hablar con espontaneidad y con soltura, todas somos capaces de escuchar, valorar, respetar, compartir y enriquecernos con las oponiones de todas las demás. ¡OH MARAVILLA!
¿Resultado?
Sin seguir ningún orden concreto, alguna empieza a hablar sobre el libro estimado en cada ocasióon, automáticamente se van mezclando oponiones, preguntas, referencias textuales que vamos aportando todas -lo que podríamos considerar componentes de una urdimbre-; a la vez y con igual procedimiento surgen en paralelo las sensaciones, sentimientos, experiencias personales concretas, vivencias de nuestro día a día, opiniones de toda índole: políticas, religiosas, existenciales... -lo que tomamos como la trama- que la lectura del libro ha hecho aflorar, al final, usando como lanzadera el respeto que todas nos guardamos y con esta forma que pudiera parecer caótica, acabamos tejiendo un muy hermoso tapiz y lo calificamos así porque nos satisface a todas profundamente.
Terminada la reunión, nos vamos felices, llenas, del rato que hemos compartido con este grupo de amigas que hemos encontrado no tanto en un Club de Lectura -que también lo es- sino en el que, para nosotras, resulta un Club de Humanidad, un Club de Vida.
II Encuentro Clubes de Lectura
"Cuando despertó el dinosaurio todavía estaba allí."
Quisiéramos, a imagen de Italo Calvino, que emergiera el sentimiento que yace en nuestro corazón acerca de nuestro club y plasmarlo en una única y sorprendente frase.
En versión de una compañera podemos hacéroslo llegar con un sonido... ("aquí quiero oir risas de felicidad").
Faltas de palabras ("posible siendo mujeres?") quizá logremos una aproximación con una andadura a través de los últimos libros leídos y alguna obra teatral escenificada.
Más que Sultán Khan, creo que nos hemos metido en el papel de Sharifa, su esposa, y las demás mujeres de una familia afgana .
Un ligero giro a nuestra alma nos ha hecho encarnar a Rahel y el resto de mujeres de una nueva familia, esta vez, hindú.
Una vuelta más y esta vez ha sido una diferente, más exótica, que nos ha llevado a usar polvos blancos de arroz para maquillarnos, hemos aprendido a cantar, a bailar, a resguardar parte de nuestro rostro coquetamente tras un abanico, a servir el té... en fin, nos hemos convertido en geishas.
Y rizando el rizo, nos hemos vuelto adolescentes de falda corta y mirada pícara, nos hemos sentido "Lolitas".
Derrochando versatilidad y bautizándonos Sebald, hemos caminado por el condado inglés de Suffolk.
Como Michel Vedrano hemos sido marchantes de arte dispuestas a complacer todos los deseos de nuestro cliente ("desde luego no fue especialmente sacrificado acostarse con su bellísima mujer")
Bajo este rol masculino hemos esquilado ("este -hemos esquilado- no es raparle la lana a las ovejas, eh? Es una sinónimo cántabro de -hemos subido- decíamos...) hemos esquilado, peñas arriba, nuestro amado paisaje cántabro, que hemos defendido amorosa y salvajemente contra los romanos como soldurios de Corocotta, vibrando de orgullo ante la valentía, la resistencia y el amor a la tierra de nuestro viejo pueblo cántabro.
Para los niños del pueblo, con motivo de "El Día de la Biblioteca" fuimos malhechores con sarampión y acabamos rendidos a Ernestina, la maravillosa bibliotecaria (la nuestra se llama Almudena y no es menos maravillosa y no queremos ser pelotas, eh?)Y hemos sido un niño más, Amal, alegría melancólica, ternura, expectación, deseo anhelante, esperando al cartero real.
En la piel de Gabriela, idealismo, esperanza, vocación para sacar al pueblo español de la ignorancia, de la pobreza, de la opresión... =Guerra Civil= desaliento, desencanto, desánimo, dolorosa y tremenda nostalgia de esa otra España más avanzada, más europea, más abierta al mundo, más culta, más intelectual, más libre, más justa que pudo haber sido y no fue.
¿Porqué será que Sharida, Rael, Sakamoto Chiyo, Lolita, Gabriela, por iguales y diferentes motivos generan tristeza, abren las carnes, abocan a la rebeldía, al grito?
Tenemos un mundo duro pero es especialmente duro para las mujeres.
¿Será siempre así? ¿No llevará remedio?
Abrimos nuestro corazón y nuestra mente al optimismo y a imagen de otra mujer, Plotina, esposa del Emperador Adriano, consideramos nuestra
Biblioteca = Hospital del Alma
Inscripción que ella hizo grabar en el umbral de la Biblioteca creada en el Foro de Trajano.
Así, pese a que lo leído este año parece haber generado mayoría de sentimientos negativos, es más cierto que nuestras reuniones funcionan en concordancia con este planteamiento anterior y os aseguramos de todo corazón que al final de cada una de ellas siempre nos vamos con el alma resanada.
Bibliografía
Estos son algunos de los libros que hemos leído este año y que han servido para realizar esta "ruta":
El librero de Kabul de Asne Seirstad
El dios de las pequeñas cosas de Arundhati Roy
Memorias de una Geisha de Arthur Golden
Lolita de Vladimir Nabokov
Los anillos de Saturno de W. G. Sebald
La novia de Matisse de Manuel Vicent
El último soldurio de Javier Lorenzo
El Cartero del Rey de Ruyard Kipling
El secuestro de la bibliotecaria de Margaet Mahy
Historia de una maestra de Josefina Aldecoa
Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar

No hay comentarios:
Publicar un comentario