31.3.14

De mi padre y sus cosas


Que difícil plasmar en una prosa coherente quien era como persona y que ha significado mi padre en mi vida. Mi necesidad de hacerlo ha estado "ahí", siempre subyacente, durante largo tiempo. Por fin, tuve una idea: Así como una obra de patchwork refleja una belleza simple, amable, naïf, hasta cierto punto sutil; quizá, exponer en retacitos pequeñas anécdotas compartidas, pudiera emocionar desde su sencillez estética y, aúnque en un porcentaje paupérrimo, reflejar esa realidad tan rica, tan intensa, tan feliz, tan plena, tan de otro mundo, pues de otro mundo era; de su Mundo de poeta, de ese mundo creado por él en el que discurría su vida, que compartía con cuantos le rodeábamos junto con su idealismo, su bondad, su conocimiento, su fantasía, su gran inteligencia y riqueza de espíritu.
En la columna de la derecha, bajo "Me interesa ¿a ti?" empieza mi obra de patchwork (1-35 retacitos numerados)                                               

Privilegio

Mi corazón
modelaste sin trabas,
en libertad.




¡Gracias por nacer ácratat!
¡Gracias por tu inmenso corazón!
¡Gracias por tu amoroso cuidado!
¡Gracias por ser mi padre!
¡Gracias por tanto!

25.11.13


      Como un largo rosario de santón podría ir encadenando sin parar adjetivos: grandes, fuertes, ágiles, diestras, precisas, sensibles, expertas, tiernas, generosas, acogedoras, a veces de artesano, a veces de poeta.

  ¿He dicho grandes? grandes, enormes, inmensas -más allá de su tamaño físico- pero... es inútil, son del todo inútiles las palabras, no existen; tendría que inventar, tendría que crear otra manera ... ¡Qué sé yo!
  
  
  
     Porque ... ¿Cómo voy a plasmar con palabras... cómo lograría hacer llegar... en qué forma podría trasmitir... lo que siente mi mente, mi alma, mi corazón? Si yo misma no sé ni cómo, ni por qué, ni establecer, ni definir, ni encontrar explicación alguna al profundo sentimiento de amor, admiración, seguridad, refugio y abandono en ellas que han hecho vibrar siempre y desde siempre en mí las grandes, grandes, grandes, inmensas, protectoras, amorosas, dulces, acariciadoras, cálidas manos de mi padre. 


LAS MANOS DE MI PADRE


 

20.2.12

El bosquecillo de la Charola

         Retazos de luz,
murmullo de arroyo,
bosque de un sueño.
Taller de poesía Comillas 2011



           
            A mi niñez ¡tan feliz!
¡tan íntima e intensamente
  compartida con mi padre! ¡Gracias,gracias por tanto!

25.9.11

Nuestro sur "viento de brujas"

    El viento sur en Cantabria enciende el ánimo, parece que "enloquece" un poco a las personas. De mí hay quien dice que estoy "loca" o que soy "rara" o que soy "bruja". Yo digo: bendita locura, bendita rareza, ¿soy "bruja"?, desde luego, y qué?



Surada en la Bahía de Santander

11.9.11

Primeras impresiones

   Está  llegando el momento. Unos pocos días y seré independiente, "volaré".
   Tensión, incertidumbre, y ... aquí estoy.
   Un amplio espacio, luz intensa, aire...¡Cuanto cambio!
   Se estaba mejor en la penumbra, anclado, protegido, cómodo...¡Bueno!      ¡Basta ya de lloriqueos! ¡Adelante!
   De nuevo me siento transportado.
   ¡Cuanta conmoción!
   ¿Dónde iré a parar?
   ¡Uf! Voy de sobresalto en sobresalto.
   He llegado a alguna parte. Sobre mí, ojos y manoseo de niños, de adultos... alguno de éstos ¡Vaya ocurrencia!, me ha tirado al alto y me observa caer con una ilusionada sonrisa. Lo repite. Se lo hace ver a los niños. ¡Parece que le gusta jugar!
   Los niños, curiosos, alborotados, expectantes, llenos de preguntas, se quitan la palabra uno a otro.
    - ¿Cómo ha venido?
    - ¿Puedo tirarlo al alto?
    - ¡Que bonito es!
    - ¿Cómo se llama?
    - ¡Claro!,  aún  no  me  he  presentado,¡perdóname!  Si  te hablo  sobre mí,  ¿me adivinarás? Mido unos pocos centímetros, tengo dos "nuececillas", soy de color moreno y, si la suerte me acompaña, arraigaré para convertirme en un magnífico árbol muy abundante en nuestra tierra: Cantabria.
   - ¿Aún no? Soy un fruto de arce convertido en semilla a punto de germinar y estoy encantado de que hayamos pasado estos momentos juntos.
   Y colorín, colorado...


 
    Viaje a Japón. Gracias, Uriel, por tus magníficos arces.